Dirección Externa de Organización y Personas
Cuando la empresa crece, la gestión de personas deja de resolverse según aparecen las necesidades.
Asumo esa función para dar coherencia a las decisiones sobre personas y construir una gestión más clara, consistente y adaptada a la organización. Partiendo de cero o acompañando lo que ya tenemos.
Una gestión de personas clara y coherente sostiene el crecimiento de la empresa.
¿Cuándo suele ser necesario?
Suele ser necesario cuando la forma de gestionar personas empieza a quedarse pequeña para la realidad de la empresa.
Las decisiones sobre personas varía según quien las toma.
No hay criterios claros en decisiones clave (selección, desarrollo, desempeño, etc)
Dirección concentra demasiadas decisiones relacionadas con personas.
La función administrativa actual ya no cubre todas las expectativas que la organización necesita.


De decisiones puntuales a criterios de decisión
Profesionalizar la gestión de personas no significa añadir burocracia. Significa establecer criterios y procesos que la empresa necesita para tomar decisiones de forma coherente y dar mayor autonomía a quienes gestionan equipos.
¿Qué cambia en la organización?
Cuando la gestión de personas se profesionaliza, los cambios se hacen visibles.
Las decisiones ganan coherencia y continuidad
Se reducen excepciones e improvisación.
Dirección puede centrarse en lo que verdaderamente requiere su intervención.


